4 consejos para estudiar a distancia con éxito

Estudiar a distancia es una estupenda opción para trabajadores de cualquier edad, solo hay que aprender cómo organizarse.

No estamos solos

Las propias universidades a distancia suelen proporcionar en sus páginas múltiples guías de las mejores técnicas para afrontar unos estudios a distancia sin tropiezos. Que asistir a clase facilita el aprendizaje es innegable, pero las universidades a distancia proporcionan tanto apoyo on-line y técnicas eficaces de estudio, que con un poco de interés que pongamos por nuestra parte, nos resultará sencillísimo aprobar. Vivimos en una época ideal para esta enseñanza: Internet pone a nuestra disposición el poder tener un contacto directo con profesores y compañeros que nos ayudarán durante todo el proceso y evitarán que perdamos la concentración.

Horarios regulares

Si nuestro trabajo lo permite, debemos obligarnos a mantener un horario constante. La ventaja es que será el que nosotros elijamos, y la desventaja, que tanta libertad puede llevarnos a vaguear más días de la cuenta. Hay que ser conscientes de la dificultad que entrañan las materias que hemos escogido y dedicar las horas necesarias a cada una. Cuando nos matriculemos, las universidades nos darán la información aproximada del tiempo de horas de estudio que necesita cada asignatura, por lo que nos será relativamente sencillo calcular cuánto tiempo diario tendremos que dedicar a cada una de ellas.

Planificación

Si en las universidades presenciales puedes dejarte llevar un poco más, un requisito imprescindible para los alumnos a distancia es que tengan una buena planificación. No es una característica reservada a unos pocos, no hablamos de que sea necesario ser rubio y tener un ojo de cada color, sino de una característica que cualquiera puede aprender. Es cierto que hay gente que se planifica con más facilidad a largo plazo que otra, pero todo es ponerse con un método y aprender. Es importante darnos unos plazos por asignatura, repartirnos los cursos de forma que tengamos asignaturas de todo tipo (de las que más nos gusten y también de las que más nos cueste aprender), diseñarnos una estructura para poder cumplir los objetivos que nos marquemos.

Motivación

La clave principal para terminar con éxito un grado a distancia es la motivación. A menudo, lo que nos apasiona en un principio acaba por cansarnos cuando le dedicamos mucho tiempo. También ocurre que, aunque tengamos una gran vocación respecto a una carrera, nos horroricen asignaturas concretas que vamos a tener que cursar para graduarnos. En la enseñanza a distancia, sin tener encima a un profesor que nos lo explique o compañeros que nos ayuden, podemos caer en el error de ir perdiendo el impulso y dejando asignaturas importantes para más adelante. Por esto, es muy necesario que no perdamos de vista nuestras metas y que estas sean lo suficientemente importantes como para motivarnos. Hay que saber poner las cosas en una balanza y decir: sí, odio estudiar estadística (por ejemplo), me aburre y no la entiendo bien, pero algún día quiero ser una buena criminóloga o un buen sociólogo y necesitaré aplicar estos conocimientos. Si mantenemos nuestra vista puesta en la meta, nos será mucho más fácil pedir ayuda cuando la necesitemos y no atascarnos con asignaturas. Las universidades a distancia proporcionan muchísimo apoyo on-line y en algunos casos presencial, para que podamos solventar cualquier problema, por lo que si estamos bien motivados, sacar el grado será pan comido.

Hay que perder el miedo a estudiar y trabajar a la vez, la educación a distancia nos posibilita el seguir formándonos mientras desarrollamos un trabajo que nos permita mantenernos, ampliar o especializarnos en ciertas materias para conseguir un empleo mejor o estudiar cuando queramos sin la presión de tener que vivir supeditados a los horarios (no siempre flexibles) de las facultades. Además, desde que la asistencia es obligatoria en los grados, la educación a distancia proporciona la única forma viable para muchos de continuar con sus estudios.