Facebook Quiere, y Conseguirá, El Dinero De Las Empresas

Allá por el año 2004, un joven estudiante llamado Mark Zuckerberg, junto a sus compañeros Dustin Moskovitz, Chris Hughes y Eduardo Saverin, se aventuraron a crear un sitio web de redes sociales que funcionase para facilitar las comunicaciones entre los estudiantes de la Universidad de Harvard. Le dieron un nombre que seguro que te suena, Facebook, y su éxito fue tal que, en 2007, ya había versiones en alemán, francés y español, lo que supuso su implantación a nivel mundial. Hoy en día, se estima que su número de usuarios ha alcanzado la cifra de 1508 millones de usuarios, así como de 700 millones de usuarios móviles.

Partiendo de esta breve introducción que acabamos de hacer acerca de la historia de Facebook, resulta evidente que una plataforma con tal cantidad de usuarios y una implantación a nivel mundial tan amplia es una fuente de negocio inabarcable. De hecho, durante bastante tiempo, el principal problema al que se enfrentaron sus gestores fue el de encontrar la mejor manera de explotarlo, lo que resultó no ser tan sencillo como podía parecer en un principio.

¿Cómo gana dinero Facebook?

Facebook, con el paso del tiempo, acabó dándose cuenta de que la mejor manera de hacer crecer sus ganancias hasta el infinito era la de aprovechar los datos que sus propios usuarios les brindaban y ofrecer a las empresas contenidos y espacios publicitarios con los que dar a conocer al mundo el nombre de sus empresas y sus productos más destacados.

Ten en cuenta que, en la mayoría de los casos, las empresas tenían que hacer ingentes esfuerzos para, en primer lugar, determinar cuál era su público objetivo y sus clientes potenciales y, posteriormente, encontrar el modo más efectivo mediante el que hacerles llegar sus mensajes publicitarios. Facebook, prácticamente sin quererlo, ha logrado eliminar esta barrera.

Cuando un usuario entra a la web y se registra en Facebook, mientras rellena el pertinente formulario, da voluntariamente una gran cantidad de información personal de gran valía para las empresas. Pero, además, puesto que la plataforma también se encarga de hacer un seguimiento de su actividad, es capaz de, mediante sofisticados algoritmos de búsqueda, ofrecerles contenidos acordes a sus gustos y hábitos.

Cuando una empresa contacta con Facebook con el propósito de publicitarse a través de su plataforma, le da a la compañía las directrices básicas del público al que se quiere dirigir como, por ejemplo, su rango de edad, su nivel de estudios, su área de trabajo, etc. Después, con una simple búsqueda en su base de datos, es capaz de enviar el mensaje a aquellos usuarios que, potencialmente, van a estar más predispuestos a comprar por sus características. Sin duda, se trata del negocio perfecto.

¿Cuáles son las ventajas de publicitarse en Facebook?

Para que te hagas una idea, este negocio publicitario de Facebook le ha servido para, en 2012, comprar la red social Instagram por 1000 millones de dólares y, en 2014, para hacer lo mismo con la plataforma de mensajería instantánea WhatsApp, la cual le costó 16 000 millones de dólares. Este éxito se tradujo en que, en el momento de su salida a bolsa, allá por el año 2012 también, su valor oscilase los 100.000 millones de dólares, una cifra ridícula si se compara con los 332.000 millones de dólares en los que, actualmente, está valorada el conjunto de la compañía.

Las empresas que apuestan por publicitarse a través de Facebook se encuentran con el hecho de que, por un precio realmente competitivo si se compara con el de las vías convencionales, pueden disfrutar de las siguientes ventajas:

1. Elección de las personas que visualizan los anuncios.

2. Libertad y flexibilidad absoluta en la creación de contenidos.

3. Fuerte incremento del tráfico a precio bajo.

4. Medición automático del rendimiento gracias a Facebook Ads.

Últimas novedades de Facebook: la apuesta por la publicidad continua

Está claro que Facebook no para de innovar y de ofrecer nuevas vías de publicidad a las empresas a la vez que sus usuarios puede disfrutar de nuevos e interesantes servicios. Esto es de especial utilidad para los nuevos emprendedores online, sobre todo, a tenor de las ventajas que hemos descrito en el epígrafe anterior. Y es que, gracias a esta red social, pueden encontrar la forma de publicitarse, de enfocarse en su público objetivo y de controlar el estado de la campaña por muy poco dinero.

A continuación, vamos a ver las principales novedades que Facebook acaba de incorporar a su plataforma o que tiene previsto incluir en los próximos meses:

1. Marketplace. Se trata de un servicio que ha nacido del estudio del uso que los usuarios hacían de determinadas páginas y perfiles de la red social en los que realizaban transacciones de compraventa. Este es el motivo por el que han creado este canal, el cual puede entenderse como una especie de Wallapop incluido dentro del propio servicio.

2. Watch. En concreto, este es un servicio de publicación y visualización de vídeos cortos diseñada para convertirlos en contenidos virales cuyo principal propósito es el de hacer la competencia a YouTube. Evidentemente, como fundamental ventaja competitiva frente a la plataforma de vídeo ‘streaming’ más usada del mundo y que es propiedad de Google, se encuentra la red social Facebook y sus más de 1000 millones de usuarios.

3. Facebook Live Video. Hace aproximadamente un año Facebook permitió la publicación de vídeos transmitidos en directo a través de la plataforma. Tanto empresas como usuarios particulares pueden beneficiarse de este sistema manteniendo un trato más cercano y directo con sus seguidores y transmitiendo una sensación de mayor naturalidad.

Estas características, unidas a las propias y exclusivas de las plataformas asociadas a Facebook y que son de su propiedad como, por ejemplo, Instagram y WhatsApp, a las cuales ya hemos hecho referencia anteriormente, permiten brindar servicios integrales que, a la vez, resultan muy variados e interesantes para todo tipo de usuarios. De hecho, esto queda aún más patente si se tiene en cuenta que, a su alrededor, hay infinidad de aplicaciones externas y no oficiales que, como WhatsApp Plus, tienen el objetivo de proporcionar coberturas y funcionalidades adicionales. Al fin y al cabo, en la mayoría de los casos, son los propios usuarios los que adaptan los servicios a sus propias necesidades.

Nadie está a salvo de Facebook

Facebook es un negocio colosal, de eso no cabe duda. De hecho, para darnos cuenta de ello, basta con pensar en que una quinta parte de la población mundial cuenta con un perfil registrado en su plataforma y que su valor como empresa ronda el 35 % del Producto Interior Bruto de un país con 47 millones de habitantes como España. A esto hay que añadir que, en estos momentos, es la segunda web más visitada en el mundo, solo superada por Google, y que sus usuarios suben a la plataforma un total de 350 millones de fotos al día. Casi nada.

Todos estos datos y esta increíble implantación en el mercado hacen que, por un lado, los usuarios, tanto si son emprendedores como particulares, queden atrapados en un modelo de negocio que ha demostrado ser prácticamente perfecto. Asimismo, aquellos que, por cualquier razón, aún no han entrado en él, sienten la necesidad y la urgencia de descubrirlo y aprovecharse de sus ventajas.

También hay que decir que, bajo ningún concepto, Facebook parece dispuesto a soltar la gallina de los huevos de oro en la que se ha convertido su negocio. De hecho, cuando atisba alguna sospecha de competencia o, al menos, de potencial para ello, no duda en invertir su capital en la compra de otras empresas. Lo vimos con Instagram y con WhatsApp y, próximamente, puede que suceda lo mismo con SnapChat. Basta con decir que, recientemente, hicieron una oferta de 4000 millones de dólares por ella.

Esto supondría la posibilidad de acceder a un nicho de mercado aún mayor ya que, como demuestran los últimos datos, los segmentos más jóvenes de la población han apostado antes por SnapChat que por Facebook. Un síntoma de flaqueza que la compañía fundada por Mark Zuckerberg empieza a acostumbrarse a solventar haciendo gala de músculo y poderío económico.

Facebook: el equilibrio entre la necesidad, la obligación y la oportunidad

En definitiva, salta a la vista que, hoy en día, Facebook brinda infinidad de oportunidades a los emprendedores y a las empresas. De hecho, estas son especialmente visibles cuando se está empezando un negocio y se dispone de poco presupuesto. Pero, a la vez, es también una necesidad y una obligación tener presencia en ella debido a su ingente número de usuarios y a su agresiva política de competencia. Y es que las alternativas son más bien escasas en un sector que, bajo una falsa ilusión de variedad, parece cada vez más monopolizado.

Está claro que Internet es un medio que se caracteriza por la volatilidad de sus modelos de negocio. Sin embargo, Facebook parece haber aprendido de los errores de otros en el pasado para aposentarse en un lugar de privilegio desde el que ejercer su dominio mediante un modelo publicitario revolucionario, eficaz y efectivo basado en la facilidad que tiene para conseguir datos valiosos de sus usuarios.